Las ascuas de mi alma se apagan
y me advierten.
La humedad de mis ojos se ahoga
y me advierte.
El vacío de mi cuerpo pesa
y me advierte.
Mis palabras muertas aúllan
y me advierten.
Me hundiré en el ingrávido líquido de mi ser,
tocaré su fondo negro,
me extinguiré,
la nada me acogerá en su seno,
me amamantará con su nutriente leche,
y después,
creando huella sobre la arena húmeda de mi alma,
sobre el barro mojado de mi cuerpo,
regresaré.
- Mercedes Ridocc -


0 comentarios:
Publicar un comentario